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La salud humana es afectada por los daños ecológicos a los océanos

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OneBlog, Fundación OneSea, Costa Rica

Cuando pensamos en los riesgos para la salud pública, es posible que no pensemos en el océano como un factor. Pero cada vez más la salud del océano está íntimamente ligada a esta. 

A través de la industria pesquera, el turismo y el transporte marítimo, nuestras aguas costeras y marinas mantienen millones de puestos de trabajo. Tan solo para el 2018, según datos de Naciones Unidas, Costa Rica reportó 113 millones de dólares en ingresos por medio de la industria pesquera, además de esto, nuestras playas son un destino de primer orden que atrae a millones de personas al año. 

Todo esto es vinculante a nuestro día a día, pero muchas de estas actividades están teniendo un impacto negativo para la ecología marina, provocando daños que amenazan el ambiente, los recursos de los que dependemos y nuestras propias vidas.

La salud humana y la ecología marina

Desde OneSea, hemos identificado que la contaminación por plástico, el uso intensivo de nuestro océano y la escorrentía de la contaminación terrestre, son los principales factores que estresan nuestros ecosistemas marinos y que cada vez más conducen a problemas de salud humana. 

 A pesar de cargar con el 20% de la cadena alimenticia global, nuestros modos de vida han ocasionado que se intensifique la presencia de microbios en el océano. La contaminación microbiana es el resultado de metales pesados, productos químicos, tintes, residuos agrícolas, pesticidas y otras toxinas que se acumulan en el océano durante décadas y amenazan gravemente a los organismos marinos y nuestra salud. 

Estudios de la División de Investigación Marina de AZTI, demuestran que los mariscos recolectados en aguas marinas contaminadas, pueden exponer a los consumidores a estos agentes nocivos, que suelen causar enfermedades gastrointestinales, así como afecciones que ponen en peligro la vida. Los moluscos bivalvos, como los mejillones y las ostras, son especialmente peligrosos porque, al ser filtradores, concentran en sus tejidos los contaminantes ambientales.

Acciones para la conservación de nuestros océanos

La protección de nuestros océanos empieza por cambiar nuestro comportamiento en nuestro día a día. Las investigaciones de Angel Borja, han demostrado que el 77% de los contaminantes de las aguas costeras proceden de fuentes terrestres. Podemos reducir la escorrentía, disminuir la contaminación y proteger los entornos costeros mediante una mejor planificación territorial, el reciclaje y la gestión microbiana. Además, reducir nuestra dependencia del plástico es también un paso crucial para mejorar la salud del océano. 

Desde OneSea, sabemos que la salud humana depende de la salud de nuestros océanos. No sólo podemos evitar enfermedades y bacterias, sino que unos océanos sanos pueden ayudar a mejorar nuestro suministro de alimentos y pueden mejorar la salud de muchas maneras. A medida que el cambio climático empeora, proteger nuestros océanos es una forma importante de proteger el planeta en general para las generaciones futuras.



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