A partir del martes 4 de setiembre, del 2018, arrancan dos semanas fundamentales que podrían definir el futuro inmediato de nuestros océanos, el planeta y por lo tanto de todos sus habitantes. Representantes de países de todo el mundo negocian en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, un tratado que se espera regule el alta mar de los océanos, con el objetivo de cerrar un acuerdo para el 2020 que proteja los mares abarcando a todos los sectores, desde la pesca, la contaminación, el calentamiento global y la extracción de petróleo y gas.

Agua de nadie

Océanos sanos

Es vital regular las actividades humanas en alta mar.

La mayoría de los países que se han preocupado por proteger los ecosistemas marinos, se concentran en su mar territorial, el cual se extiende por unos 22.2 kilómetros o unas 12 millas náuticas, desde su costa hasta la zona económica exclusiva que suele alcanzar las 270 millas náuticas. A partir de ahí, las aguas se consideran internacionales quedando sin el amparo de legislaciones ambientales. No tienen banderas, idiomas o divisiones nacionales.

Esa zona, conocida como el alta mar, son aguas internacionales que suponen dos tercios de la superficie total de los océanos y carecen de cualquier tipo de monitoreo o regulación de las actividades humanas que se desarrollan ahí. Su gobernanza actual se basa en una combinación de jurisdicciones y marcos específicos, pero que según manifiesta la ONU, no tiene capacidad para garantizar la gestión sostenible de los océanos y sus recursos. Por lo tanto vienen promoviendo desde años atrás esta discusión con la esperanza de establecer normas e instituciones que permitan organizar los usos dados a estas áreas y poder establecer una gobernanza internacional de los océanos.

Por océanos más sanos y sostenibles

Los expertos de la ONU, aseguran que el 45% de la Tierra está cubierta por estos mares internacionales y la mitad de la productividad de los océanos se encuentra en esta zona. De los 80 millones de toneladas de peces en el océano, aproximadamente 10 millones de toneladas se pescan en los mares sin dueño. Se estima que en la actualidad, tan solo 6 países se reparten el grueso de la pesca en alta mar. Estos son China, Taiwán, Japón, Indonesia, España y Corea del Sur.

Gobernanza de los océanos

El manejo sostenible de los recursos marinos es vital para nuestra supervivencia.

Además, aseguran que algunas de las empresas más fuertes de estos países, dedicadas a esta actividad cuentan con importantes subsidios públicos, sin los cuales no sería posible sostener económicamente a gran parte de sus flotas. Según la Universidad de la Columbia Británica canadiense, las capturas en alta mar representan únicamente un 10% del total mundial, pero tienen un gran impacto en los ecosistemas marinos y la sostenibilidad del planeta, dados los enormes barcos y cantidades de combustible necesarios.

El debate también se centrará en propuestas para hacerle frente al cambio climático, el cual tiene un impacto directo en los océanos, ya que estos absorben al menos un cuarto de las emisiones de CO2 y hasta el 90% del calor que estas derivan. Es por esto que entre las propuestas a negociar se plantea la creación de reservas marinas exentas de pesca que permita la recuperación de muchas especies y en consecuencia, aumentar en al menos un 18% las capturas costeras.

La esperanza de salvaguardar el bienestar de nuestros océanos y la sobrevivencia de todos los habitantes del planeta, no solo está en lo que los Gobiernos de cada país participante de este encuentro en Nueva York puedan definir, sino que también del esfuerzo, compromiso y trabajo que cada uno de nosotros, realicemos por nuestra cuenta.

Los océanos nos proporcionan alimentos, regulan nuestro clima, producen la mayor parte del oxígeno que necesitamos y absorben un tercio del dióxido de carbono que generamos. Es nuestra responsabilidad reducir la máximo nuestra propia huella ambiental y ser exigentes con el Estado sobre sus prácticas y reglamentos en temas como: la sobre explotación pesquera, de recursos marinos, la contaminación por plástico, agroquímicos, la acidificación y muchos otros. Únase hoy a OneSea.org y sea parte del cambio.