Todos dependemos de la buena salud de nuestros mares. Es nuestro deber protegerlos y conservarlos ya que los recursos marinos son vitales para la sostenibilidad, equilibrio y sobrevivencia del planeta. Según la Organización de las Naciones Unidas, la pesca responsable y sostenible es esencial para alcanzar un mundo sin hambre y sin mal nutrición.

Mientras una persona llegaba a consumir unos 9 kilos al año en promedio, para el 2016 la cifra aumentó a 20,5 kilos anuales. Además según la FAO, en todo el mundo se consume más de 100 millones de toneladas de pescado al año, que proporcionan a unos 2 500 millones de personas por lo menos el 20% de su ingesta promedio per cápita de proteína animal.

La pesca sostenible para alcanzar un mundo que se desarrollo sosteniblemente, pero las malas prácticas y el aumento de la población humana, está agotando el recurso a un ritmo acelerado e insostenible.

Un Mal Negocio

Pesca responsable Costa Rica

Costa Rica pierde millones en industria atunera sin regulación.

A pesar de que Costa Rica ha venido fortaleciendo y desarrollando distintas acciones que promuevan mecanismos para regular y aplicar estrategias de pesca responsable zonas costeras y vulnerables, mucho queda en el papel. Por un lado existen denuncias de malas prácticas que no solo se realizan en Costa Rica sino a nivel mundial, donde se termina desperdiciando gran parte del recurso pesquero. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 35% de la pesca total del planeta, ni siquiera llega a la mesa de los consumidores.

La pesca ilegal también está jugando peligroso rol en la sobre explotación del recurso pesquero. Según denunciaron diversas organizaciones como La Fundación Amigos de la Isla del Coco embarcaciones con bandera extranjera han estado saqueando la riqueza marina del Isla del Coco. Un promedio de 12 embarcaciones por año, pasan alrededor de 4 horas en la zona protegida, pero la falta de equipo, personal y recursos, imposibilita el control en la zona.

Como si fuera poco a todo esto hay que sumarle los pésimos mecanismos y regulaciones que tiene el país para otorgar licencias pesqueras. Caso concreto el atún. Según ha denunciado y recién este agosto 2018, defendido ante el Tribunal Contencioso Administrativo, el diputado del Partido Frente Amplio, Jose María Villalta, de cada tonelada del cotizadísimo atún que procesado y enlatado, en promedio a nivel mundial tiene un valor de $2.800 dólares, Costa Rica tan solo percibe $37 dólares por el pago de cánones de licencias para extraer atún.

Por esta razón el diputado busca se apruebe la Ley para Recuperar la Riqueza Atunera (18.862) presentada en el 2013 y que busca actualizar los cánones por licencias y cerrar los portillos para el robo del recurso. La intención busca que sean las flotas nacionales quienes puedan aprovechar el recurso y generar fuentes de trabajo. Trabajo que por cierto urge y podría ser muy útil para cientos de pescadores que han perdido sus ingresos por las regulaciones a la pesca de arrastre.

Por una Costa Rica más Sostenible

Costa Rica buscar proteger recursos marinos

La pesca responsable promueve la protección de los océanos y su salud. Esta además, juega un rol fundamental en la lucha contra la inseguridad alimentaria, nutricional y la reducción de la pobreza. La pesca responsable también es una excelente oportunidad en la generación de empleo, impulsar las economías territoriales y reducir la migración rural. Por eso es vital apoyar estos proyectos y exigir mejores normativas y regulaciones que puedan fortalecer las mejores prácticas en el manejo del recurso pesquero.

El Estado tiene la obligación proteger la soberanía de nuestros mares y velar por la explotación sostenible de los recursos naturales en beneficio de las y los habitantes del país. Nosotros como ciudadanos tenemos la obligación de reducir nuestra propia huella ambiental, así como monitorear muy de cerca y exigir através de las instituciones pertinentes que se cumplan las normativas. Únase hoy a OneSea y sea parte de lucha por la protección de nuestros océanos.