Por Nicole Jiménez Chaves

¿Es usted fumador? ¿Sabe el efecto que provocan las colillas de cigarro cuándo son desechadas en el medio ambiente?

Las chingas o colillas de tabaco son los residuos del cigarrillo que a menudo vemos tiradas en el suelo, sin preguntamos cuál será su paradero final y qué tanto contaminará al medio ambiente.

Parecen pequeños residuos, pero cada colilla tiene una duración de dos meses y hasta 10 años para disolverse. Los cigarrillos son fabricados con hidrocarburos y acetato de celulosa (derribado del petróleo) lo que provocará  larga vida a su descomposición.

Es importante generar conciencia entre los fumadores activos y el fin que le dan a sus cigarrillos, pues quizás no se preguntan a dónde van a parar las colillas desechadas fuera de los basureros en épocas de lluvia o temporal.

Al tratarse de pequeños materiales, capaces de transportarse por medio de los caudales fluviales, las probabilidades de que su destino final sean los océanos son altas. Cada colilla de cigarro tiene la capacidad de contaminar hasta 8 litros de agua y en los últimos años, el aumento de dicha contaminación se mantiene.

Adicionalmente, aunque la responsabilidad principal de desechar correctamente los residuos de cigarros es de los fumadores, la Ley General de Control del Tabaco Nº 9028, apoya en indicar que las municipalidades deberán colaborar con la recolección de las colillas de las calles de nuestro país.

Tómelo en cuenta, si está en sus manos o ve en su camino una colilla de cigarro propensa a contaminar el ambiente, tómela y deséchela correctamente; los oceános, las aves, tortugas y diferentes especies marinas, se lo agradecerán.