Se firma en Costa Rica el “Acuerdo Escazú”, un importante e histórico paso para la protección de los defensores del ambiente y la democracia ambiental de América Latina.

Después de prácticamente dos décadas de discusiones y las múltiples muertes de líderes en luchas ambientales, como Jairo Mora en Costa Rica y el caso de la indígena ambientalista Berta Cáceres en Honduras, entre muchos otros, América Latina y el Caribe parece que finalmente han dado un firme y contundente paso en la protección de los defensores ambientales y el fortalecimiento a la democracia ambiental. Esto se dio durante la Novena Reunión del Comité de Negociación del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, que se llevó a cabo en San José, Costa Rica, junto a la participación de 24 países de la región.

Según explica la Comisión Económica para América Latina (Cepal), con la firma de el “Acuerdo Escazú” los países participantes adoptan el primer acuerdo regional vinculante para proteger los derechos de acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales, puntos ya establecidos en el Principio 10 de la Declaración de Río de Janeiro sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.
De esta forma se crea un instrumento regional para establecer obligaciones a los países participantes que garanticen los derechos y la justicia en asuntos ambientales, así como medidas para fortalecer la protección de los defensores en derechos ambientales, constituyendo un hito histórico en la construcción de una democracia ambiental en la región. Una zona que históricamente ha sido caracterizada por la vulnerabilidad y peligros que enfrenta este sector de la población.

Defensores Indefensos

Acuerdo Escazú protegería a los defensores del medio ambiente.

Ambientalista Jairo Mora perdió la vida en manos de saqueadores de huevos de tortuga.

América Latina ha sido manchada por un alto y reprochable número de asesinatos relacionados a líderes ambientales quienes perdieron la vida defendiendo nuestro planeta. Tal es el caso de Jairo Mora un ambientalista costarricense cuyos asesinos habían quedado impunes por supuesta falta de pruebas y errores en los procedimientos de recolección de las mismas.No fue sino tras la insistencia, la presión de la ciudadanía, los medios y las contundentes pruebas como los teléfonos celulares de las víctimas así como la credibilidad de las declaraciones de los testigos, que tres años después de su muerte, en el 2016, el Estado costarricense ratificó las penas máximas de 50 años cada una, a cuatro saqueadores de huevos de tortuga, encontrados culpables por el asesinato del ambientalista y con quienes Jairo mantenía pugna por los saqueos a los nidos de tortuga.

Más recientemente está el sonado caso de Berta Cáceres, la ambientalista y líder indígena hondureña quién había sido galardonada en el 2015 con el Premio Medioambiental Goldman. Cáceres fue una maestra de 43 años que luchó durante una década para bloquear la construcción de la represa Agua Zarca a lo largo del río Gualcarque, el cual es sagrado para la cultura lenca.
Durante su lucha muchos miembros de su organización fueron asesinados y en marzo del 2016, hombres armados entraron en la casa donde se estaba quedando en La Esperanza, su ciudad natal en el oeste de Honduras, donde la asesinaron a balazos.

Tras al menos otros 8 arrestos, la policía hondureña arrestó a Roberto David Castillo Mejía, quién era presidente ejecutivo de la compañía, Desarrollos Energéticos S. A. (DESA) que construía la represa hidroeléctrica en territorio indígena. Las autoridades adujeron que él había participado en la planeación del crimen. Castillo Mejía fue arrestado en marzo del 2018, en un aeropuerto en San Pedro Sula, cuando se disponía a tomar un vuelo a Houston.

Playas sin basura

El acuerdo Escazú fortalecerá al democracia ambiental en América Latina y el Caribe.

Gracias al Acuerdo Escazú, no solo se honra y rinde tributo a todos los que dieron su vida por la protección del medio ambiente y todos nosotros, sino que además se fortalece la voz y la participación activa de la ciudadanía en la defensa de los temas ambientales y las decisiones que afectan sus entornos y estilo de vida. La iniciativa será firmada por los Estados el próximo 27 de setiembre de 2018, durante el segmento de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Según explicó Cepal, el instrumento como tal es una contribución fundamental al reconocer el derecho de todas las personas a un ambiente sano y expande la participación de la ciudadanía en la construcción de una democracia ambiental regional, convirtiéndose en un mecanismo inédito en el mundo. Esta es una oportunidad que tenemos que aprovechar, fortalecer y cuidar para así tener mejores herramientas para luchar contra los abusos a nuestro recursos naturales. Sigamos el ejemplo de nuestros hermanos y asumamos el reto de proteger al planeta. Aprenda aquí como ser parte de la lucha.