Recientemente en OneSea, compartimos la preocupante situación que enfrenta Costa Rica, con la mala gestión que realiza en el manejo de los desechos sólidos. A pesar de ser un país mundialmente reconocido por sus políticas y posición en cuanto a la protección ambiental, en el país se generan unas 4 mil toneladas de residuos diariamente, según el Ministerio de Salud y de los cuales unas 3 mil toneladas son llevadas a rellenos sanitarios, exportadas o recicladas. Las aproximadamente 1000 toneladas restantes terminarán en botaderos, calles, ríos, lotes baldíos, y otros.

Como si fuera poco, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los costarricenses estamos desechando unas 550 toneladas sólo de plástico que están llegando a nuestros océanos. Esto equivale a unos 15 camiones de basura llenos que llegan a tirar plástico al mar todos los días. Ciertamente, el Estado Costarricense ha venido gestionando campañas y políticas muy interesantes en busca de reducir el consumo de plástico de un solo uso, con respuestas muy positivas por Universidades públicas, empresa privada y hasta de cantones enteros que se han declarado libres de plástico de un solo uso, pero esto no está siendo suficiente. La huella ambiental se empieza a borrar desde lo más pequeño y específico a lo más global y en nuestro caso, la indiferencia de muchos nos está cobrando un alto precio.

¿Desinterés o Desconocimiento?

Residuos en el mar

Toneladas de plásticos llegan a diario a los océanos por el mal manejo de residuos.

Desde el 2010, Costa Rica aprobó la Ley de Gestión Integral de Residuos (No.8839), la cual responsabiliza a las municipalidades de la gestión integral de los residuos generados en su cantón y a todos los actores que intervienen en el ciclo de vida útil del producto cuando se convierten en residuos, tales como: fabricantes, importadores, comerciantes, distribuidores, consumidores y gestores de residuos a contribuir en dicha gestión integral de los residuos. Esto incluye un sistema de recolección, selección y manejo de residuos reciclables. Para ese entonces, tan solo 19 de los 81 cantones realizaban esa labor.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), para el 2014, a nivel nacional, un 41% de la población, aseguraba separar el plástico, vidrio y aluminio. Por otro lado un 35,8% de la población manifiestaba separar el papel; mientras que un 39% indicó separar los restos orgánicos. Sin embargo, actualmente los esfuerzos no parecen estar funcionando del todo, ya que según el PNUD, de las 550 toneladas de plástico que generamos al día, 440, es decir el 80% es lanzado al mar, el 11.5%, unas 60,5 toneladas queda en botaderos y en la calles y tan solo el 9% restante es reciclado.

Según el INEC, el total de comunidades que no tienen acceso del todo al servicio municipal de recolección de residuos son 87 distritos de 481, repartidos entre 70 de los 81 gobiernos locales. Esto significa que la población restante no está ejerciendo debidamente las estrategias o sistemas de reciclaje, ya sea por desinterés o desconocimiento, porque si su cantón no está ofreciendo a la población una estrategia de reciclaje, los mismos pobladores son los llamados a exigir una, ya que por ley la municipalidad tiene que asegurar el acceso a campañas de recolección de residuos valorizables.

Requerimientos en la Selección y Entrega de Residuos

El éxito y eficacia de una campaña de reciclaje empieza en cada uno de nosotros. Como costarricenses tenemos que conocer bien cuáles son nuestros derechos en materia ambiental, pero más importante aún conocer nuestras obligaciones. Esto implica entre otras cosas, como mínimo conocer responsablemente las denominaciones y colores asignados a los diferentes residuos, así como sus contenedores

Los residuos son clasificados normalmente en dos: Residuos ordinarios y residuos no ordinarios. En los no ordinarios entran los catalogados residuos bioinfecciosos, como los químicos o residuos punzocortantes. También, están los residuos catalogados como de manejo especial, entre estos están las llantas. Los residuos ordinarios son todo el grupo restante que abarca desde vidrio hasta residuos orgánicos. Actualmente, la Estrategia Nacional de Reciclaje clasifica los residuos en 8 categoría contando los ordinarios y no ordinarios y según sus colores asignados están:

Residuos Ordinarios

   1. Orgánicos = Verde

Selección de residuos

Aprender a seleccionar los residuos es vital para reciclar con eficiencia.

Estos son compostables, como frutas.
   2. Envases = Azul
Incluye tetrabrik y plásticos
   3. Aluminio = Amarillo
Incluye latas de cerveza y gaseosas.
   4. Papel y cartón = Gris
Productos como hojas sueltas, cartulina.
   5.Vidrio = Anaranjado
Productos como botellas de vidrio.
   6. Residuos ordinarios no reciclables = Negro
Estos son productos usados como servilletas sucias o residuos de tela.

Residuos no Ordinarios

   7. Bioinfecciosos  = Rojo
Los químicos.
   8. Manejo especial = Café
Las llantas o refrigeradoras.

Esto es apenas una pincelada de los conceptos, interpretaciones y pasos que debemos seguir para desechar con eficacia y responsablemente nuestros residuos. En los próximos posts, estaremos profundizando en cada uno de estos residuos así como de los pasos correctos a seguir, a la hora de desechar nuestro residuos. Visítenos cada semana y manténgase informado de las mejores prácticas ambientales y sea parte de OneSea.org en la lucha por la protección de nuestros océanos y el medio ambiente.