El Plástico es Uno de los Principales Contaminantes del Mundo

Los malos hábitos del ser humano y su dependencia a este material, además de su alta resistencia y difícil degradación, literalmente está ahogando al planeta.

Las bolsas plásticas, son de los principales productos de plástico utilizados por el ser humano. Se estima que en general una persona utiliza al año unas 230 bolsas de plástico, generando más de 100.000 toneladas anuales. Estas en su mayoría son fabricadas con polietileno. Un material sumamente contaminante y resistente. Una bolsa normal tarda alrededor de 100 años en desaparecer y dependiendo de su densidad podría tardar hasta 400 años.

La mayoría de estos desechos termina en botaderos y en los océanos, a tal punto que en Febrero del 2017, la ONU advirtió que de no tomar acciones inmediatas, para el año 2050, la cantidad de desechos plásticos en el mar, representaría una proporción mayor de peso, que la que generan los mismos peces. Sin embargo, recientemente, Federica Bertocchini, una investigadora española del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) encontró en un gusano de no más de 3 centímetros de tamaño, la posible solución a este peligroso y dañino contaminante. La larva tendría la particularidad de poder degradar este material.

El plástico contamina al medio ambiente por su lenta degradación.

El plástico tarda cientos de años en degradarse, ahogando nuestros suelos y mares.

Procesos de degradación del plástico

Los plásticos como el polietileno se pueden degradar através de costosos y lentos procesos químicos, los cuales emplean sustancias corrosivas como el ácido nítrico, -sumamente dañino para el medio ambiente. Anteriormente, otros científicos han propuesto soluciones naturales o biológicas para degradar el plástico, como por ejemplo bacterias y hongos capaces de devorar plástico. Incluso no hace tanto se publicó sobre las facultades del llamado gusano de la harina, el cual en realidad es la larva de un coleóptero.

Sin embargo, todas estas alternativas son muy lentas en sus procesos de degradación, mientras que el gusano con el que trabajó Bertocchini, puede degradar plásticos tan pesados como el polietileno, increíblemente rápido. La investigadora asegura que 100 de estos gusanos son capaces de biodegradar 92 miligramos de polietileno en 12 horas. Una marca nunca antes alcanzada por ningún otro método.

Gusano de Cera, El Nuevo Aliado del Medio Ambiente

El poderoso héroe devorador de plástico, es el: Galleria mellonella. Un común gusano de cera o de miel. Este es un insecto lepidóptero que se encuentra en colmenas de abeja en todo el mundo. En su fase larvaria puede alcanzar los tres centímetros de longitud y se alimenta de la cera y miel de las colmenas. Tienen una vida de entre 6 y 7 semanas. Sus cualidades de degradación son tan eficaces que cuando está envuelto en un capullo para su última metamorfosis a polilla, es posible degradar plástico con solo poner el poliestireno en contacto con este capullo.

El descubrimiento de Federica Bertocchini, se dio de forma casual. La española aficionada a la apicultura, notó a los gusanos y sus facultades mientras lavaba las colmenas. Decidió colocar a los gusanos en una bolsa plástica cerrada para limpiar las colmenas y al regresar 20 minutos después, se dio cuenta que los gusano se habían escapado por medio de agujeros que ellos mismo hicieron.

Para comprobar que los gusanos no solo se comían la bolsa sino que también degradaban el plástico, Bertocchini contactó a Paolo Bombelli y Chris Howe, de la Universidad de Cambridge, con quienes logró determinar las facultades. Sin embargo, aún no han podido determinar con exactitud cómo realiza el proceso de degradación. Los científicos en la publicación de la revista Current Biology, aseguran que podría deberse a algo secretado por el gusano, una bacteria que vive en simbiosis en el intestino del gusano o a un enzima, generada por el insecto.

Lo que sí han podido determinar, es que el gusano ha podido desarrollar este mecanismo gracias a la similitud entre la composición de la cera y la del plástico. El reto ahora, es poder detectar y aislar la enzima para poder desarrollarla in Vitro a una escala industrial. Este proceso podría tardar entre 6 meses y 3 años. Así que de momento todos tenemos que seguir haciendo esfuerzos por mejorar nuestros hábitos de consumo y evitar al máximo utilizar y comprar productos empacados en plástico.

Toneladas de plástico llegan a los océanos.